Un equipo del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA) perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) ha analizado las muestras de sangre y enemas tomados de 118 palomas (Columba livia) que fueron capturadas con redes autopropulsadas en Madrid. Según el estudio, que se publica en la revista Acta Veterinaria Scandinavica, estos pájaros pueden suponer “un riesgo de sanidad pública para la población humana”, asegura el investigador.
La Chlamydophila psittaci se encontró en el 52,6% de las palomas capturadas, mientras que la Campylobacter jejuni estaba presente en el 69,1%. “Aunque existen pocos datos acerca de la transmisión de enfermedades entre las palomas y los humanos, pueden darse mediante aerosoles, contacto directo o contacto indirecto a través de la contaminación de los alimentos y del agua”, recuerda Esperón. Según el científico, “las especies Campylobacter termófilas se consideran los principales patógenos responsables de la diarrea aguda en el mundo. De hecho, en muchos países como Inglaterra y Gales, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, la infección por Campylobacter jejuni provoca más casos de diarreas agudas que la infección por las especies de Salmonella”.
“Este estudio demuestra la alta prevalencia extrema de dos patógenos zoonóticos en las palomas asilvestradas de Madrid. Al mismo tiempo, la infección con estos patógenos no parece estar asociada con ningún signo clínico perjudicial para las propias aves. Esto nos conduce a la hipótesis de que las palomas actúan como reservas asintomáticas de Chlamydophila psittaci y de Campylobacter jejuni”, explica Fernando Esperón, autor del estudio e investigador en el CISA.
La referencia bibliográfica del estudio es: Belén Vázquez, Fernando Esperón, Elena Neves, Juan López, Carlos Ballesteros, María Jesús Muñoz. “Screening for several potential pathogens in feral pigeons (Columba livia) in Madrid” Acta Veterinaria Scandinavian, 21 de junio de 2010.








