El actual mandatario anunció que instruirá a agencias federales a liberar archivos sobre ovnis y posibles formas de vida fuera de la Tierra
WASHINGTON D.C., ESTADOS UNIDOS – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este jueves al exmandatario Barack Obama de haber revelado información clasificada, luego de que este último afirmara en un pódcast que los extraterrestres “son reales”.
Las declaraciones se produjeron a bordo del Air Force One, durante un viaje hacia el estado de Georgia, donde Trump aseguró ante la prensa que “dio información clasificada; se supone que él no deba hacer eso”, agregando que el exgobernante “cometió un grave error”. Sin embargo, no entregó mayores antecedentes sobre la supuesta información reservada.
La polémica se originó tras una entrevista concedida por Obama en el pódcast del periodista Brian Tyler Cohen, donde, en una ronda de preguntas rápidas, respondió afirmativamente ante la consulta sobre la existencia de vida extraterrestre. “Son reales, pero yo no los he visto”, señaló el exmandatario, añadiendo que no existen instalaciones secretas en el Área 51, salvo que hubiera una conspiración que incluso ocultara información al propio presidente.
Posteriormente, Obama aclaró en su cuenta de Instagram que durante su presidencia no vio “pruebas” de contacto extraterrestre, aunque sostuvo que, dado lo vasto del universo, es probable que exista vida más allá de la Tierra.
En paralelo, Trump anunció que instruirá al Departamento de Guerra y a otras agencias federales a identificar y liberar archivos relacionados con objetos voladores no identificados (OVNIs), fenómenos aéreos no identificados (UAP) y posibles formas de vida extraterrestre. Según publicó en Truth Social, la medida busca transparentar documentos sobre asuntos “altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”.
El interés por estos fenómenos tiene antecedentes históricos. En 2013, la Central Intelligence Agency (CIA) desclasificó documentos que confirmaron la existencia del Área 51, creada en la década de 1950 por orden del presidente Dwight Eisenhower para ensayos del avión espía U-2. En 2021, la agencia también publicó una serie de informes relacionados con avistamientos de fenómenos aéreos no identificados.
Las declaraciones reactivaron el debate público en Estados Unidos sobre la transparencia gubernamental y el acceso a información vinculada a posibles fenómenos extraterrestres.

