Reportaje internacional expone historias de adopciones ocurridas desde la década de 1950 y el trabajo de organizaciones que impulsan reencuentros familiares.
BERLÍN, ALEMANIA – Un creciente grupo de chilenos adoptados en Europa, especialmente en Alemania, inició procesos de búsqueda para reconstruir su historia familiar y reencontrarse con sus raíces biológicas.
Según reveló un reportaje del medio internacional Deutsche Welle (DW), uno de los casos es el de Héctor, nacido en Temuco en 1973, quien fue ingresado a un hogar de menores sin el consentimiento de su madre biológica y posteriormente adoptado por una familia alemana. Tras décadas viviendo en distintos países y creciendo en Alemania, decidió iniciar la búsqueda de sus orígenes en 2025.
El proceso se concretó gracias al apoyo de la organización chilena Hijos y Madres del Silencio (HMS), dedicada a investigar adopciones forzadas e irregulares. En solo cuatro días lograron ubicar a su madre biológica, permitiendo un reencuentro familiar tras más de medio siglo.
“Nunca pensé que resultaría tan rápido. Dos semanas más tarde viajé a Chile a encontrarme con mi madre. Ahora tengo además cuatro hermanas y un hermano más. Es una felicidad inmensa”, relató Héctor al medio alemán.
Más de 23 mil adopciones bajo investigación
De acuerdo con antecedentes judiciales citados en el reportaje, más de 23 mil niñas y niños chilenos habrían sido enviados al extranjero desde 1950, principalmente hacia Europa y Estados Unidos, con mayor intensidad durante el período de la dictadura militar entre 1973 y 1990.
Las investigaciones apuntan a redes de captación que operaban mediante engaños o presión hacia madres jóvenes y vulnerables, a quienes se les informaba falsamente la muerte de sus hijos o se les convencía de entregarlos bajo argumentos sociales o económicos.
Según explicó Sol Rodríguez, fundadora y vocera de HMS, en los procesos habrían participado funcionarios hospitalarios, asistentes sociales, religiosos e incluso personal vinculado a consulados y tribunales, facilitando adopciones rápidas que posteriormente derivaron en identidades fragmentadas para miles de niños.
Reencuentros y trabajo internacional
La fundación Hijos y Madres del Silencio, creada hace 12 años, ha logrado más de 400 reencuentros familiares y actualmente desarrolla una gira por Europa —incluyendo Alemania, Países Bajos, Bélgica y Francia— para apoyar a personas adoptadas que buscan información sobre sus orígenes.
El pasado 22 de febrero realizaron un encuentro en Berlín, instancia que reunió a numerosos chilenos adoptados. “No venimos a juzgar a los padres adoptivos, porque muchos también fueron engañados. Queremos mostrar antecedentes y ayudarles a saber si su adopción fue legal o no”, señaló Rodríguez.
Durante estas reuniones, las representantes revisan documentos y detectan patrones comunes que permiten avanzar en investigaciones judiciales y reconstrucción de historias familiares.
Falta de registros oficiales y búsqueda genética
Uno de los principales obstáculos es la ausencia de estadísticas oficiales en varios países europeos, incluido Alemania. Por ello, HMS sostuvo reuniones con autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán para facilitar el acceso a archivos y fortalecer la cooperación internacional.
Paralelamente, en Chile la Mesa Interinstitucional de Adopciones Forzadas o Irregulares presentó recientemente un informe que confirma la existencia de estos hechos y recomienda crear una unidad permanente de búsqueda de orígenes, además de implementar un banco nacional de ADN para acelerar los reencuentros.
“El tiempo se nos acaba. Muchas madres están falleciendo y aún existen posibilidades reales de encontrarlas”, enfatizó la vocera de la organización, haciendo un llamado a quienes dudan iniciar la búsqueda.
El fenómeno continúa revelando nuevas historias de identidad, memoria y reparación, mientras cientos de personas en el extranjero intentan reconstruir el vínculo con su país de origen y con las familias de las que fueron separadas hace décadas.

