Fernando Henríquez: “Utilizar tecnologías limpias en la viña es otra cosa”

Fernando Henríquez:  “Utilizar tecnologías limpias en la viña es otra cosa”

Fernando Henríquez Henríquez, ganador de la última versión de la Fiesta del Vino 2017 de Cauquenes, ha dedicado casi sus 80 años de vida a sus parras, principalmente de uva país.

Con dos hectáreas de terreno, Henríquez supo cómo aprovechar las parras que por un lado heredó de su familia y otras las adquirió en el tiempo. Con cariño trabaja la uva país, la que lo acompaña desde los 8 años. Actualmente ha incorporado tecnologías limpias que le permiten disminuir costos y ser más sustentable.

Trabajar con tecnologías limpias ha sido un desafío y algo inesperado reconoce Henríquez. “Jamás lo había pensado, gracias a las gestiones que se hicieron a través del programa de Zona Rezagada y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, hemos tenido la opción de obtener, por ejemplo, nuestros propios envases. Utilizar tecnologías limpias en la viña es otra cosa”, indicó el agricultor.  Aseguró además que todas las tecnologías lo han sorprendido, debido a la eficacia que tienen cada una de ellas.

Gracias a la implementación del Programa de Gestión Territorial de Zonas Rezagadas del Gobierno Regional del Maule, este viñatero pudo adquirir diversos implementos, entre ellos una hidrolavadora o cuatro cubas de acero de dos mil y tres mil litros, lo que le permite generar siete mil litros de vasija. Al mismo tiempo fue capacitado para el buen manejo de todas estas tecnologías, donde muchas de ellas vinieron a reemplazar el plástico o las antiguas prácticas realizadas a mano y baldes de agua.

“Antes de las cubas de acero inoxidable, usaba las conocidas pipas de madera y con el pasar de los años comenzaron a ser mal uso de ella, la que comenzó a faltar como el raulí. Ahí tuvimos que pasar al plástico, el que no era eficaz para nuestro resultado en el producto”, cuenta Henríquez. Agrega que, con la hidrolavadora pudo reemplazar el trabajo hecho a mano y con baldes, lo que le ha permitido trabajar más rápido y de forma más higiénica. “También la electrobomba es muy útil, me ayudó a trasvasijar el vino, terminando con el sistema de mangueras y baldes”, señala.

En todo este proceso fue acompañado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, la que realizó varias reuniones y charlas a las que asistió junto a sus socios de la cooperativa VidSeca, asociación gremial que reúne a varios vitivinicultores de la zona de Cauquenes.

Ahora el objetivo de Henríquez es eliminar el plástico en su predio y utilizar elementos y maquinaria que sean más amables con la tierra y sus parras. Esto según dice, es el camino que lo ha llevado a exportar, en parte gracias al presidente de VidSeca, Felipe Zúñiga. “Hemos podido conquistar mercados en el extranjero, ya enviamos un contenedor a China y ahora próximamente estamos con proyectos a Bélgica donde estamos enviando la mayor cantidad de vinos de los propios socios” relata orgulloso.

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