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Alerta por Listeria: especialista entrega recomendaciones para prevenir riesgos en el hogar

Tras la detección de la bacteria en un lote de queso mantecoso laminado, una experta en inocuidad alimentaria explicó qué hacer con un producto afectado, cuáles son los síntomas de alerta y por qué la refrigeración no elimina el microorganismo.

CHILE – El pasado 19 de agosto, el Ministerio de Salud (Minsal) emitió una alerta alimentaria tras detectarse presencia de Listeria monocytogenes en un queso mantecoso laminado marca La Rotunda, hallazgo identificado mediante análisis realizados como parte de la Vigilancia Nacional de Microbiología en Alimentos. Frente a esta situación, la principal indicación de la autoridad sanitaria fue no consumir el producto correspondiente al lote afectado.

La alerta volvió a poner atención sobre los riesgos asociados a esta bacteria y, especialmente, sobre las medidas que deben adoptarse en el hogar ante la eventual presencia de un alimento incluido en un retiro sanitario.

La Dra. Claudia Foerster, académica del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales de la Universidad de O’Higgins, explicó que una de las primeras precauciones es no confiar en la apariencia, olor o sabor del alimento para determinar si puede ser consumido.

“Si tengo en mi casa un producto que ha sido retirado por Listeria, la recomendación principal es no consumirlo, aunque tenga buen aspecto, olor o sabor, y seguir la indicación de la autoridad sanitaria respecto de su devolución o eliminación. También conviene revisar si estuvo en contacto con otros alimentos y limpiar cuidadosamente la zona del refrigerador donde se almacenó”, señaló.

La refrigeración no elimina la Listeria

Una característica que diferencia a Listeria monocytogenes de otros microorganismos es su capacidad de sobrevivir e incluso multiplicarse a temperaturas de refrigeración, por lo que mantener un producto contaminado dentro del refrigerador no elimina el riesgo.

“A temperaturas bajo cero detiene su multiplicación, pero no muere”, explicó Foerster, quien agregó que la bacteria puede permanecer durante períodos prolongados en ambientes donde se procesan alimentos, particularmente en superficies húmedas y equipos difíciles de limpiar, donde puede quedar protegida mediante biopelículas.

La especialista indicó que la bacteria puede encontrarse en el ambiente y contaminar diferentes productos, especialmente alimentos listos para el consumo, es decir, aquellos que normalmente son ingeridos sin pasar previamente por un proceso de cocción.

En productos como el queso, la contaminación puede producirse por el uso de leche cruda o no pasteurizada, pero también puede ocurrir posteriormente, durante etapas de elaboración, manipulación o envasado.

¿Cuáles son los síntomas?

Otra recomendación es mantener atención frente a la aparición de síntomas, considerando que estos no necesariamente se manifiestan inmediatamente después de consumir un alimento contaminado.

“Pueden ser relativamente leves, como fiebre, malestar general o molestias gastrointestinales, pero cuando la infección se vuelve invasiva aparecen signos más graves, como fiebre alta, rigidez de cuello, confusión o convulsiones, que requieren atención médica”, advirtió la académica.

Además, explicó que los síntomas pueden aparecer varios días o incluso semanas después del consumo, lo que puede dificultar asociar inicialmente el cuadro con un determinado alimento.

Aunque la listeriosis no se encuentra entre las infecciones alimentarias más frecuentes, en determinados casos la bacteria puede pasar desde el intestino hacia la sangre y alcanzar otros órganos, pudiendo provocar cuadros graves como septicemia o meningitis.

Grupos de mayor riesgo

Las precauciones deben ser especialmente estrictas entre embarazadas, adultos mayores, recién nacidos y personas con el sistema inmunológico debilitado, debido a que presentan una mayor vulnerabilidad frente a una infección invasiva.

“Las embarazadas, los adultos mayores, los recién nacidos y las personas con el sistema inmunológico debilitado son más vulnerables porque sus defensas tienen menor capacidad para contener la bacteria”, sostuvo Foerster.

En el caso de las embarazadas, la especialista advirtió que Listeria puede atravesar la placenta y afectar directamente al feto, incluso cuando la madre desarrolla síntomas leves.

Ante una alerta alimentaria, la recomendación es verificar cuidadosamente el producto y lote informado por la autoridad sanitaria, evitar su consumo y seguir las instrucciones oficiales para su devolución o eliminación. También se aconseja mantener buenas prácticas de higiene, manipulación y conservación de los alimentos para disminuir riesgos de contaminación.

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