Astronautas de la NASA registraron zonas nunca vistas por el ser humano, incluyendo la cuenca Orientale, durante su paso sin comunicación con la Tierra
INTERNACIONAL – La misión Artemis II de la NASA logró capturar imágenes inéditas del lado oculto de la Luna, incluyendo la cuenca Orientale, un cráter de aproximadamente 965 kilómetros de diámetro, cuya mitad no es visible desde la Tierra, en un hito alcanzado el lunes 6 de abril de 2026.
Durante esta fase clave, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen permanecieron cerca de 40 minutos sin comunicación con la Tierra, al transitar por la cara oculta del satélite, un momento crítico en el que la nave operó de forma autónoma.
En ese periodo, la tripulación logró observar simultáneamente la salida y puesta de la Tierra, además de registrar imágenes detalladas de regiones que no pueden ser vistas desde el planeta.
Tras retomar contacto, la astronauta Christina Koch señaló que “es maravilloso volver a tener noticias de la Tierra”, luego del apagón de comunicaciones previsto durante la misión.
Por su parte, el comandante Reid Wiseman destacó la relevancia del momento. “Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo”, afirmó, subrayando el carácter histórico de la misión.
En paralelo, el capitán Victor Glover explicó que, pese a la desconexión, el equipo se mantuvo trabajando en la recolección de datos. “Estuvimos ocupados registrando las variaciones de la superficie lunar”, indicó.
Además de las observaciones, la misión estableció un nuevo récord al alcanzar una distancia de 406.778 kilómetros desde la Tierra, superando la marca previa de la misión Apolo 13 en más de 6.600 kilómetros.
Las imágenes y datos recolectados serán enviados a través de la Red de Espacio Profundo de la NASA, donde serán analizados por científicos en los próximos días, permitiendo avanzar en el conocimiento del hemisferio oculto de la Luna.
La tripulación se encuentra actualmente en fase de retorno a la Tierra, en un viaje que se extenderá por aproximadamente cuatro días, marcando uno de los hitos más relevantes en la exploración espacial reciente.

