El elenco de Valparaíso venció a Flamengo en una dramática definición por penales y logra el primer título continental juvenil para Chile
VALPARAÍSO, CHILE – Santiago Wanderers se proclamó campeón de la Copa Libertadores Sub 20, tras vencer en una intensa final a Flamengo en definición a penales, convirtiéndose en el primer club chileno en conquistar el torneo en categoría juvenil, en un encuentro disputado este domingo en Ecuador.
El cuadro caturro, dirigido por Felipe Salinas, logró revertir un escenario adverso en los minutos finales, igualando el marcador en el epílogo y forzando la tanda desde los doce pasos, donde finalmente se impuso por 5-4, desatando celebraciones tanto en el estadio como en territorio nacional.
El compromiso tuvo un inicio marcado por la cautela, con ambos equipos mostrando imprecisiones propias de una final. Santiago Wanderers intentó generar peligro mediante asociaciones ofensivas, destacando un remate de Ignacio Flores a los 6 minutos, mientras que el conjunto brasileño respondió sin mayor claridad frente al arco defendido por Fabiano Avello.
En el segundo tiempo, el partido ganó intensidad. A los 54 minutos, Avello se convirtió en figura al evitar la apertura de la cuenta tras un potente remate de Alan Santos. Sin embargo, el propio delantero brasileño marcaría la diferencia a los 66’, tras una jugada individual de Guilherme, que culminó con un remate cruzado imposible de contener.
Con el marcador en contra, el conjunto chileno adelantó sus líneas y buscó el empate con insistencia. La recompensa llegó a los 89 minutos, cuando Sebastián Vargas aprovechó un rebote en el área para marcar la igualdad, llevando la definición a penales.
En la tanda decisiva, un fallo de Flamengo en el primer lanzamiento resultó determinante. Santiago Wanderers mostró precisión y temple, sellando el triunfo por 5-4 y poniendo fin a la racha del equipo brasileño, que buscaba su tercer título consecutivo tras coronarse en 2024 y 2025.
La consagración generó celebraciones masivas en Valparaíso, especialmente en la Plaza Victoria, donde cientos de hinchas siguieron el encuentro y festejaron entre cánticos y emoción lo que ya es considerado uno de los mayores hitos del fútbol joven chileno.

