Organizaciones del sector reconocen aumentos en costos y anuncian ajustes, pero no precisan si corresponden a alzas ya aplicadas o futuras
CHILE – El transporte rural en el país enfrenta un escenario de incertidumbre luego que las organizaciones gremiales y empresas del sector anunciaran un ajuste de tarifas como respuesta al aumento de costos operacionales, sin precisar si dichas alzas corresponden a incrementos ya aplicados durante marzo o a nuevos reajustes en desarrollo.
El planteamiento fue dado a conocer a través de un comunicado público emitido el 1 de abril, tras la primera reunión sostenida con el Subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, instancia en la que el Gobierno propuso un congelamiento de tarifas, medida que fue considerada insuficiente por el gremio.
En el documento, las organizaciones señalaron que enfrentan una situación crítica producto del sostenido aumento de costos, especialmente por el alza en los combustibles, indicando que esta condición “hace inevitable el ajuste de tarifas en distintos servicios”.
No obstante, el comunicado no detalla si estos ajustes corresponden a alzas que ya comenzaron a implementarse en los últimos días de marzo —las que han sido reportadas en distintas regiones con incrementos variables— o si se trata de nuevos aumentos que podrían concretarse en el corto plazo, lo que mantiene la incertidumbre en usuarios y autoridades.
Cabe recordar que, previo a esta declaración, se registraron incrementos en servicios rurales en diversas zonas del país, con alzas que en algunos casos fluctuaron entre $200 y $300 por pasaje, e incluso porcentajes superiores según el recorrido, en un contexto marcado por el reciente aumento de los combustibles, donde la gasolina subió hasta $370 por litro y el diésel hasta $580.
Frente a la propuesta del Ejecutivo, el gremio manifestó que “no resulta aceptable en los términos planteados”, argumentando que desconoce la realidad económica del sector, y advirtió que la compensación ofrecida “no cubre ni el 20% del incremento de costos asociado al alza de los combustibles”.
Asimismo, cuestionaron la eventual vinculación de estas medidas con subsidios existentes, señalando que ello no constituye una solución estructural al problema que enfrenta el transporte rural.
Desde el sector recalcaron que el alza de tarifas no responde a una decisión arbitraria, sino a la necesidad de asegurar la continuidad y sostenibilidad del servicio, fundamental para miles de usuarios en zonas apartadas del país.
Pese a las diferencias, las organizaciones valoraron la instancia de diálogo con la autoridad, aunque enfatizaron que se requieren medidas concretas y oportunas, dejando abierto el escenario respecto a la evolución de las tarifas en las próximas semanas.


