La iniciativa quedó a un paso de convertirse en ley y contempla la disolución de asociaciones de funcionarios, además de futuras reformas para modernizar la institución.
SANTIAGO, CHILE – La Sala del Senado aprobó la reforma constitucional que incorpora a Gendarmería de Chile dentro de las fuerzas de orden y seguridad pública, iniciativa que quedó a un paso de convertirse en ley, tras ser despachada en los mismos términos en que fue aprobada por la Cámara de Diputados.
El proyecto fue aprobado en general con 41 votos a favor, 2 en contra y 1 abstención, consolidando un amplio respaldo parlamentario a la modificación de la Carta Fundamental.
Durante la discusión en particular, se presentaron cuatro indicaciones relacionadas con las asociaciones de funcionarios, las que buscaban evitar su disolución o resguardar la continuidad de aquellas con mayor representatividad. Sin embargo, todas las propuestas fueron rechazadas, estableciéndose que las asociaciones de funcionarios de Gendarmería quedarán disueltas desde la publicación de la reforma, debiendo su liquidación realizarse conforme a la normativa vigente bajo la cual fueron constituidas.
Reconocimiento al rol de Gendarmería
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, fue el encargado de presentar los principales lineamientos de la iniciativa ante la Sala, seguido por el informe del proyecto a cargo del senador Luciano Cruz-Coke, en representación de la Comisión de Constitución.
Durante el debate, distintos parlamentarios coincidieron en relevar el rol estratégico de Gendarmería en materias de seguridad pública e inteligencia, destacando que sus funciones son comparables en exigencia y responsabilidad a las de otras instituciones como Carabineros y las Fuerzas Armadas.
En ese contexto, se calificó la reforma como “un acto de coherencia institucional”, al reconocer formalmente el carácter de la institución dentro del sistema de seguridad del país.
Debate por asociaciones y modernización institucional
Uno de los puntos que generó mayor debate fue la disolución de las asociaciones de funcionarios, donde surgieron posturas divergentes. Mientras algunos legisladores advirtieron sobre la posible afectación de “derechos adquiridos”, otros sostuvieron que la medida responde a la necesidad de homologar el estatuto de Gendarmería con otras fuerzas de orden, asegurando neutralidad política y disciplina institucional.
La reforma también contempla que, en un plazo de 12 meses desde su publicación, el Presidente de la República deberá ingresar un proyecto de ley para crear un servicio especializado en reinserción social, como parte de un proceso más amplio de modernización del sistema penitenciario.
El avance de esta iniciativa se enmarca en los esfuerzos por fortalecer la institucionalidad en materia de seguridad pública, reconociendo el rol de Gendarmería en la administración del sistema penitenciario y en la prevención del delito.

