El afectado permaneció más de 13 horas sin suministro eléctrico y asegura que la interrupción fue injustificada, pese a mantener sus cuentas al día. El hecho habría afectado a un matrimonio de personas adultas mayores y no contó con respuesta oficial de la empresa.
CURICÓ, REGIÓN DEL MAULE – Un vecino de la denominada villa de electrificación de Curicó denunció un corte erróneo de su empalme eléctrico, situación que lo mantuvo por más de 13 horas sin suministro, afectando directamente a un matrimonio de personas adultas mayores que reside en el inmueble.
El hecho se registró durante la jornada de ayer, martes 27 de enero, cuando el afectado constató que su empalme había sido desconectado de manera injustificada por la empresa CGE, pese a que —según indicó— mantiene sus cuentas al día y no registra atrasos en pagos.
La situación se agravó durante la madrugada de este miércoles, cuando cerca de las 01:30 horas, operarios que concurrieron a la reposición del servicio habrían adoptado una actitud exaltada, señalando que se retirarían sin restablecer la energía si se les tomaban fotografías a ellos o al vehículo en el que se movilizaban.
De acuerdo con el denunciante, durante la jornada del martes el matrimonio afectado se encontraba en la ciudad de Santiago realizando controles médicos, y al regresar a su domicilio, cerca de la medianoche, se percató del corte, observando un cable colgando desde el poste de energía y el fusible en la vereda, próximo a la puerta de acceso.

El vecino planteó su preocupación ante las posibles consecuencias del hecho, señalando que de haberse ausentado por una o dos semanas, como ocurre en períodos de vacaciones, los alimentos almacenados en el refrigerador se habrían perdido, evidenciando los riesgos asociados a una desconexión prolongada y sin aviso.
Hasta el cierre de esta nota, la empresa no habría entregado una explicación formal ni disculpas por lo ocurrido, lo que incrementó la molestia y la percepción de arbitrariedad por parte de los afectados.
Finalmente, el matrimonio recalcó que tanto la empresa como sus contratistas actuarían con prepotencia hacia los clientes, pese a que —según reiteraron— cumplen regularmente con el pago de sus cuentas y no registran morosidades.

