La ahora ex funcionaria fue identificada como una pieza clave dentro de la banda responsable del millonario robo a la empresa de valores
RANCAGUA, REGIÓN DE O’HIGGINS – Un nuevo antecedente relevante se sumó al denominado Caso Brinks, luego de que se confirmara la detención de una ex funcionaria de Carabineros de Chile, acusada de cumplir un rol clave dentro de la banda delictual que protagonizó el millonario robo a la empresa de valores Brinks, ocurrido en febrero de 2024 en la comuna de Rancagua.
La imputada fue identificada como Claudia Bustamante, quien ingresó a la institución policial en 1998 y se mantenía en servicio activo hasta el momento de su detención. Al interior de la organización criminal, la ex carabinera era conocida como “La Jefa” o “La Mami”, según los antecedentes recopilados por la investigación.
Tras conocerse su arresto, Carabineros confirmó su inmediata desvinculación, señalando que la medida se adoptó por “faltas graves a la ética profesional, constitutivas de delito, vinculadas a un robo que afectó a una empresa de valores en la comuna de Rancagua”, de acuerdo con el escrito institucional.
En el avance de la causa, habría sido determinante la colaboración de Jaime Beltrán, sindicado como líder general de la banda criminal. De acuerdo con información revelada en medios nacionales, una diligencia realizada en diciembre de 2024 permitió la incautación de cerca de $200 millones, los cuales se encontraban enterrados en un inmueble de la comuna de El Quisco, en la región de Valparaíso.
La investigación estableció que la vivienda había sido arrendada por Doris, pareja de Jaime Beltrán, lo que permitió a los equipos policiales dar con el dinero oculto. En este contexto, no se descarta que el líder de la banda haya entregado información relevante a cambio de eventuales beneficios procesales, ya sea en materia carcelaria o en la imputación de cargos.
Asimismo, se consignó que la ex carabinera ya había sido vinculada previamente a otra investigación, figurando como sujeto de interés en el intento de robo a la empresa de valores Prosegur, registrado en febrero de 2024 en Rancagua, meses antes del asalto a Brinks.

