Un hecho ocurrido a inicios de enero generó conmoción en la comunidad, luego de que se conocieran las circunstancias que derivaron en la muerte de un perro tras un presunto acto de extrema crueldad.
RENGO, REGIÓN DE O’HIGGINS – Profunda consternación e indignación ha provocado en la comuna de Rengo la muerte de Tofi, un perro de raza Yorkshire de 11 años, cuyo fallecimiento estaría vinculado a un grave episodio de maltrato animal que actualmente es investigado por las autoridades.
Según los antecedentes recabados, el hecho se remonta al pasado 2 de enero, cuando el can cayó accidentalmente a una acequia seca, desde donde se deslizó hasta una parcela colindante a la Villa del Cobil. En ese lugar, habría sido atacado por otros perros presentes en el predio. No obstante, la situación se habría agravado por la posterior acción del propietario del terreno.
De acuerdo con la denuncia, en lugar de prestar ayuda o informar a los vecinos, el sujeto —cuya identidad se mantiene en reserva en el marco de la investigación— habría introducido al animal aún con vida en una bolsa junto a desechos, para luego abandonarlo en un contenedor de basura de una verdulería local, exponiéndolo a temperaturas que superaban los 33 grados Celsius.
Mientras la familia realizaba una intensa búsqueda de su mascota, el mismo vecino habría participado activamente en las diligencias, asegurando desconocer el paradero del perro. La verdad se conoció posteriormente, cuando el dueño del local comercial encontró la bolsa y dio aviso a los propietarios de Tofi.
El animal fue trasladado de urgencia a atención veterinaria, sin embargo, falleció tras un día de agonía. El informe profesional determinó que el encierro prolongado y el calor extremo fueron factores decisivos en su muerte. Posteriormente, el presunto responsable habría reconocido su actuar tras ser confrontado por el dueño del can.
El impacto del hecho ha sido especialmente duro para el entorno familiar. Una de las personas más afectadas, hermana del propietario de Tofi, se encuentra actualmente bajo tratamiento psicológico, producto del trauma provocado por la pérdida y las circunstancias del caso.
La familia ya interpuso dos denuncias por maltrato animal ante la Policía de Investigaciones , y anunció que seguirá adelante con las acciones legales hasta que se aplique todo el rigor de la legislación vigente. Desde su entorno recalcaron que el caso no se limita a un ataque de otros animales, sino que involucra una acción humana consciente, que, a su juicio, constituye un delito sancionable bajo la denominada Ley Cholito.

