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Más de mil pequeños agricultores registran afectaciones por sucesivos sistemas frontales en el Maule

Un primer levantamiento de INDAP contabiliza 1.056 afectados en la región, con la mitad de los casos concentrados en Chanco, Cauquenes, Pelluhue, Parral y Retiro. Inundaciones de cultivos y praderas, daños en invernaderos y pérdidas productivas se encuentran entre las principales consecuencias reportadas desde mediados de julio.

REGIÓN DEL MAULE – Un total de 1.056 pequeños agricultores registra algún nivel de afectación producto de los sucesivos sistemas frontales que han impactado a la Región del Maule desde el pasado 14 de julio, de acuerdo con un primer levantamiento efectuado por INDAP Maule a través de sus 11 agencias de área.

Los antecedentes fueron dados a conocer por el seremi de Agricultura del Maule, Alejandro Muñoz, quien explicó que los principales daños detectados en el segmento de la Agricultura Familiar Campesina corresponden a inundaciones y anegamientos de cultivos y praderas, además de roturas de invernaderos producto del viento y las precipitaciones.

La recopilación consideró a usuarios atendidos mediante Prodesal, Servicio de Asesoría Técnica (SAT), Alianzas Productivas y agricultores que actualmente no participan de programas de asesoría.

“Hasta esta semana INDAP registra 1.056 afectados: el 50% está concentrado en cinco comunas: Chanco, Cauquenes, Pelluhue, Parral y Retiro. Le siguen Longaví y San Clemente”, informó Muñoz.

Del universo contabilizado, más del 64% corresponde a usuarios de Prodesal, lo que implica, según explicó la autoridad, que cuentan con acompañamiento técnico y apoyo.

Cinco tipos de afectaciones

El levantamiento realizado por INDAP clasificó los efectos de los sistemas frontales en cinco categorías: infraestructura productiva, inundación y anegamiento, daño apícola, daño ganadero y daño productivo.

En materia de infraestructura se han registrado roturas de plásticos de invernaderos y daños en techumbres de bodegas, galpones y gallineros. A ello se suman terrenos afectados por anegamientos de cultivos y praderas.

La actividad apícola también presenta consecuencias, entre ellas mortalidad de colmenas, voladura de techos de apiarios y pérdida de núcleos y material biológico.

En el sector ganadero, el informe consigna muerte de ganado ovino, caprino y vacuno, además de estrés animal provocado por inundaciones y pérdida de talaje y alimento.

Los daños productivos, en tanto, incluyen pérdidas de plantines, cultivos —principalmente hortalizas—, fertilizantes y forraje, además de afectaciones por asfixia radicular.

Equipos mantienen monitoreo en terreno

La situación no es uniforme en toda la región y los equipos técnicos continúan evaluando la evolución de los terrenos después de las precipitaciones.

“Hay distintos niveles de afectación en las comunas y es por eso que junto a los equipos técnicos vamos monitoreando cómo evolucionan los fenómenos: por ejemplo, si los suelos están drenando o si ya están saturados”, explicó el seremi Alejandro Muñoz.

Hasta el momento, según los antecedentes entregados por Agricultura, las obras de riego y canales no presentan problemas de mayor consideración.

La autoridad señaló que se mantiene una coordinación permanente con las organizaciones de usuarios de aguas a través de la Comisión Nacional de Riego (CNR), sin que hasta ahora se hayan informado afectaciones importantes en esa infraestructura.

Eventual emergencia agrícola continúa bajo evaluación

Respecto de una eventual declaración de emergencia agrícola, Muñoz sostuvo que todavía no existe una determinación y que cualquier decisión dependerá de la evolución de los antecedentes técnicos recopilados en la región.

“Este es un proceso que depende de datos técnicos, los que están en permanente evaluación”, indicó.

Para ello, el Comité de Gestión de Riesgos de Desastres Agrícolas mantiene reuniones semanales junto a los distintos servicios vinculados al sector.

“Es la instancia que tenemos donde evaluamos los datos agrometeorológicos, los modelos predictivos, las alertas y contrastamos esa información con lo que pasa en terreno y con el momento de la temporada agrícola en la que estamos”, detalló Muñoz.

La autoridad agregó que las condiciones meteorológicas continuarán siendo observadas durante las próximas semanas y señaló que el fenómeno de El Niño seguiría influyendo hasta mediados de la primavera, según los antecedentes considerados por la cartera.

“Aún no podemos decir si las condiciones mejorarán, pero sí queremos darle la tranquilidad a los agricultores de que estamos atentos y ocupados en atender esta situación”, concluyó el seremi de Agricultura del Maule, Alejandro Muñoz.

Por ahora, las 1.056 personas afectadas corresponden a un primer levantamiento de INDAP, por lo que la cifra y la magnitud de los daños podrían actualizarse a medida que continúe la evaluación en terreno.

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