La consulta indígena evidenció un amplio rechazo a la propuesta de crear un gobierno autónomo en la isla, con más del 87% de los votos por la opción “no”.
RAPA NUI, CHILE – La comunidad de Rapa Nui rechazó de manera contundente el proyecto del Ejecutivo que buscaba otorgar un estatuto especial al territorio insular, iniciativa que proponía la creación de un Gobierno de Territorio Especial (GTE) con autonomía administrativa y política. Con 959 votos por la opción INA (“no”), equivalente a un 87% de rechazo, la propuesta no logró el respaldo mayoritario de la población que participó en la consulta.
El proceso se enmarcó en el compromiso presidencial de avanzar hacia un estatuto especial para la isla. Para ello, el 13 de agosto de 2025 se inició la planificación de la consulta indígena, orientada a elaborar un proyecto de ley que desvincularía administrativa y políticamente a Rapa Nui de la Región de Valparaíso.
Según lo planteado por el Gobierno, la iniciativa contemplaba reconocer a la isla como Territorio Especial, conforme al artículo 126 bis de la Constitución, otorgándole personalidad jurídica, patrimonio propio y un presupuesto autónomo, además de una transferencia progresiva de atribuciones en áreas como planificación territorial, patrimonio, tierras indígenas y medioambiente.
Desde el Ejecutivo, la propuesta fue presentada como un mecanismo para “reparar una deuda histórica y promover un diálogo intercultural”, en el marco del derecho a la consulta establecido en el Convenio 169 de la OIT, que obliga al Estado a consultar a los pueblos indígenas frente a medidas legislativas o administrativas que puedan afectar sus derechos colectivos.
A través de un comunicado, la comunidad Honui, que agrupa a cerca de 32 familias del territorio insular, informó que 955 personas (89,3%) votaron No y 114 (10,7%) votaron Sí. Desde la organización señalaron que “este resultado constituye una señal política inequívoca”, agregando que “el Pueblo Rapa Nui que participó de este proceso no otorgó su consentimiento a la propuesta de Estatuto Especial”. Asimismo, enfatizaron que “la autodeterminación implica que somos nosotros quienes definimos libremente nuestro estatus político y nuestro modelo de desarrollo, sin presiones ni imposiciones”.
Honui aclaró además que el resultado no debe interpretarse como una renuncia a las demandas históricas, ni como un rechazo a la autonomía o al autogobierno, sino como una objeción al modo en que el Estado condujo el proceso, apuntando a insuficientes garantías, falta de consensos amplios y ausencia de un enfoque descolonizador.
En la misma línea, el exalcalde de Rapa Nui, Jorge Edmunds, sostuvo que el proyecto no responde a lo que el pueblo Rapa Nui ha solicitado. En declaraciones públicas, afirmó que “no queremos independencia, queremos seguir siendo chilenos”, subrayando que las comunidades han pedido un proceso de diálogo para construir acuerdos, y no la imposición de una autonomía que nunca solicitaron.
El proyecto rechazado fue impulsado por el gobierno del presidente Gabriel Boric, como parte de su agenda en materia de pueblos originarios. Con los resultados conocidos, el proceso queda sin el consentimiento requerido para avanzar en la iniciativa legislativa.


