Conflictos en Medio Oriente y restricciones logísticas globales generan efectos en cadena que amenazan insumos clave para la industria minera
SANTIAGO, CHILE – Un escenario de tensión geopolítica internacional, marcado por conflictos en Medio Oriente —incluyendo la escalada entre Irán, Estados Unidos e Irak—, comienza a generar efectos en la economía global, impactando directamente a la minería chilena tras la decisión de China de detener sus exportaciones de ácido sulfúrico a partir de mayo, un insumo clave para la producción de cobre.
De acuerdo con información publicada por Revista Digital Minera REDIMIN, esta medida responde a la necesidad del gigante asiático de priorizar su abastecimiento interno, especialmente en el ámbito agrícola, en medio de un contexto de restricciones logísticas y aumento en los costos de producción.
Uno de los factores determinantes es el bloqueo en el estrecho de Ormuz, situación que ha afectado el suministro de azufre, materia prima esencial para la elaboración de ácido sulfúrico. Esta zona concentra cerca de un tercio de la producción mundial de este insumo, lo que ha provocado una disminución en la oferta y un aumento sostenido de precios a nivel global.
El impacto es particularmente relevante para Chile, ya que más de un millón de toneladas anuales de ácido sulfúrico importadas provienen desde China, siendo este insumo fundamental para los procesos de lixiviación de cobre, técnica utilizada en cerca del 20% de la producción cuprífera nacional.
Según el análisis del sector, la restricción de exportaciones podría generar alzas en los costos operacionales de las faenas mineras, menor producción en operaciones dependientes de lixiviación, mayor competencia por suministros alternativos y presión sobre los márgenes de la industria, en un contexto ya marcado por la volatilidad internacional.
Especialistas advierten que la escasez será difícil de compensar en el corto plazo, debido a que otros productores enfrentan limitaciones similares por la falta de azufre, lo que configura un cuello de botella en la cadena de suministro global.
Además, el impacto no se limita al sector minero. El ácido sulfúrico también es un componente clave en la producción de fertilizantes, lo que podría generar efectos colaterales en la seguridad alimentaria y en los costos agrícolas a nivel internacional.
Este escenario refleja cómo las decisiones estratégicas de grandes potencias, sumadas a conflictos geopolíticos, están redefiniendo el equilibrio del mercado de insumos industriales, afectando directamente a economías dependientes de estos recursos.
Para Chile, principal productor mundial de cobre, el desafío inmediato será asegurar fuentes alternativas de abastecimiento y mitigar el impacto en costos, en un momento clave para la competitividad del sector minero.

