Las cifras dadas a conocer por el INE evidencian una profunda transformación demográfica en el país, marcada por menos nacimientos, un acelerado envejecimiento de la población y un crecimiento natural cada vez más reducido.
SANTIAGO, CHILE – Chile alcanzó un nuevo hito demográfico que preocupa a especialistas y autoridades. Por primera vez desde que existen registros, la Tasa Global de Fecundidad (TGF) cayó por debajo de un hijo por mujer, situándose en 0,99 nacidos vivos promedio por mujer durante 2025, según reveló el informe Panorama Demográfico elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Los antecedentes, construidos a partir del trabajo conjunto entre el INE, el Servicio de Registro Civil e Identificación y el Ministerio de Salud, muestran una sostenida disminución de los nacimientos durante las últimas décadas, fenómeno que ya comienza a generar impactos en la estructura poblacional del país.
Mientras en 1993 nacieron 275.916 niños y niñas, en 2023 la cifra descendió a 174.057 nacidos vivos, y en 2025 llegó a solo 146.446 nacimientos, lo que representa una caída de 129.470 nacimientos en 32 años, equivalente a un descenso de 46,9%.
A ello se suma que la edad promedio de maternidad también ha aumentado. En 1993 las mujeres tenían hijos en promedio a los 27 años, mientras que en 2025 esa edad se elevó a 30 años.
Un país que envejece
La disminución de la natalidad se produce en un contexto donde la esperanza de vida continúa aumentando y las defunciones presentan una tendencia al alza.
En 1993 se registraron 76.261 fallecimientos, mientras que en 2025 la cifra alcanzó 126.428 personas, un incremento de 65,8%.
Paralelamente, la esperanza de vida al nacer logró recuperarse tras el impacto de la pandemia de Covid-19, alcanzando en 2025 niveles cercanos a los observados antes de la emergencia sanitaria.
Especialistas y organismos internacionales han advertido que una baja sostenida de la natalidad puede acelerar el envejecimiento poblacional, reducir la cantidad de trabajadores disponibles en el futuro y aumentar la presión sobre los sistemas de salud, pensiones y cuidados de largo plazo.
Asimismo, una menor cantidad de nacimientos puede traducirse en una disminución de matrículas escolares, cierre de servicios asociados a la infancia y una menor dinámica económica en determinados territorios.
Crecimiento natural en mínimos históricos
Otro de los indicadores que refleja el cambio demográfico es el crecimiento natural de la población, es decir, la diferencia entre nacimientos y defunciones.
Mientras en 1993 Chile registraba una tasa de crecimiento natural de 15,3 personas por cada mil habitantes, en 2025 la cifra cayó a apenas 0,9 por cada mil habitantes, una disminución de 94,1%.
Las cifras provisionales muestran además que el 45,1% de las comunas del país registraron más defunciones que nacimientos durante 2025, evidenciando un fenómeno que comienza a expandirse a distintos territorios.
En materia regional, Valparaíso, Ñuble y Los Ríos ya presentan crecimiento natural negativo, es decir, fallecen más personas de las que nacen.
Aumentan nacimientos de madres extranjeras
El informe también revela cambios en la composición de la población.
Entre 2017 y 2025, la proporción de nacimientos de madres extranjeras aumentó de 6,9% a 19,7%, multiplicándose casi por tres en menos de una década.
Cierre de maternidades refleja nueva realidad
La disminución de los nacimientos también comienza a impactar la infraestructura sanitaria.
Durante esta semana se confirmó el cierre de la Unidad de Maternidad del Hospital Clínico de la Fuerza Aérea (FACh), prestaciones que serán asumidas por el Hospital de Carabineros (HOSCAR) a partir del 1 de junio.
A ello se suman cierres de maternidades registrados en establecimientos privados durante los últimos años, incluyendo unidades ubicadas en Vitacura, Valparaíso, Magallanes y Temuco, reflejando la disminución sostenida en la demanda de atenciones obstétricas.
Los datos dados a conocer por el INE confirman que Chile atraviesa uno de los cambios demográficos más significativos de su historia reciente, fenómeno que plantea importantes desafíos para las políticas públicas en áreas como salud, educación, vivienda, empleo y seguridad social durante las próximas décadas.






