La normativa impulsada por la CMF busca combatir el sobreendeudamiento y aumentará gradualmente el monto mínimo exigido a los usuarios de tarjetas de crédito.
SANTIAGO, CHILE – A partir de junio de 2026 comenzará a regir en Chile una nueva normativa que modificará la forma de calcular el pago mínimo de las tarjetas de crédito, medida impulsada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) con el objetivo de reducir el sobreendeudamiento de las personas.
La regulación fue publicada oficialmente en junio de 2025 mediante la Norma de Carácter General N°537, luego de un proceso de consulta pública desarrollado por el organismo fiscalizador.
Según explicó la CMF, el nuevo sistema aumentará gradualmente el pago mínimo exigido en las tarjetas de crédito, incorporando componentes que actualmente muchas veces quedan fuera del cálculo mensual.
Cómo funcionará el nuevo cálculo
La nueva fórmula determinará el pago mínimo como la suma del:
- Monto No Financiable (MNF),
- más el 5% del Monto Financiable (MF).
El Monto No Financiable incluirá:
- cuotas sin interés pagaderas en el período,
- intereses,
- comisiones,
- impuestos,
- seguros,
- y otros cargos asociados.
Por su parte, el Monto Financiable corresponderá principalmente al capital insoluto de la deuda.
Desde la CMF explicaron que pagar solo el mínimo actual puede extender considerablemente los plazos de endeudamiento.
“Si con el pago mensual de su tarjeta de crédito una persona solo amortiza el 1% del saldo, un deudor podría tardar casi 180 meses en saldar la totalidad de su deuda, acumulando un 160% en intereses”, indicó el organismo.
En contraste, la autoridad señaló que amortizar un 5% del saldo insoluto reduciría el plazo de pago a aproximadamente 60 meses y disminuiría considerablemente los intereses acumulados.
Aplicación gradual
La normativa contempla una implementación progresiva.
Desde junio de 2026, las cuotas sin interés comenzarán a incorporarse gradualmente al cálculo del pago mínimo, aumentando un 25% cada seis meses hasta completar el 100% en un plazo de dos años.
El período de transición busca permitir que bancos e instituciones financieras ajusten sus sistemas y procesos, minimizando el impacto en consumidores que eventualmente tengan dificultades para cubrir el nuevo pago mínimo exigido.
La normativa también establece que las entidades financieras podrán otorgar excepciones temporales al pago mínimo en casos específicos, siempre que la deuda exceptuada pueda amortizarse completamente en un plazo máximo de 24 meses. Estas excepciones no podrán extenderse por más de dos meses consecutivos.
La medida se enmarca en la implementación de la Ley 21.673 de 2024, normativa que otorgó nuevas facultades a la CMF para regular mecanismos orientados a combatir el sobreendeudamiento en el sistema financiero chileno.





