La investigación permitió detener a siete integrantes de la organización, además de vincular a algunos de sus miembros con un ataque armado ocurrido en San Francisco de Mostazal.
RANCAGUA, REGIÓN DE O’HIGGINS – Un importante golpe al crimen organizado concretó la Policía de Investigaciones (PDI) tras desarticular una organización familiar dedicada al tráfico de drogas que operaba en la comuna de San Francisco de Mostazal, procedimiento que culminó con siete personas detenidas, la incautación de drogas, dinero en efectivo, vehículos, municiones y elementos de protección balística.
La operación fue desarrollada por detectives de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (BRIANT) de Rancagua, en coordinación con la Brigada de Homicidios (BH), la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) y la Brigada Investigadora de Lavado de Activos (BRILAC), bajo la dirección de la Fiscalía de Focos Investigativos de Rancagua.
La investigación permitió establecer que la estructura criminal era liderada por un sujeto que había recuperado su libertad hace aproximadamente ocho meses tras cumplir una condena por tráfico de drogas.
De acuerdo con los antecedentes reunidos durante las diligencias, el grupo mantenía el control de diversos puntos de venta de sustancias ilícitas en el sector Los Marcos de San Francisco de Mostazal, utilizando armas de fuego para proteger sus operaciones y mantener el dominio territorial.
Además, los detectives lograron vincular a integrantes de la organización con un ataque armado registrado en mayo de 2025 contra el líder de otro clan delictual que operaba en la misma comuna. La víctima resultó gravemente herida y la causa fue investigada como un homicidio frustrado.
Las diligencias investigativas, desarrolladas mediante técnicas especiales contempladas en la Ley 20.000, permitieron identificar y detener a la presunta autora de los disparos, además de reunir antecedentes que fortalecieron la causa contra el resto de los integrantes de la organización.

Allanamientos y decomisos
Como parte del operativo, la PDI ejecutó órdenes de entrada y registro en cuatro domicilios, logrando la detención de siete personas, correspondientes a cuatro hombres, dos mujeres adultas y un adolescente de 17 años.
Según la investigación, solo uno de los imputados registraba antecedentes previos por infracción a la Ley 20.000 sobre drogas.
Durante los allanamientos fueron incautados:
- Más de 8,4 kilos de cannabis.
- 138,6 gramos de clorhidrato de cocaína.
- 387,9 gramos de cocaína base.
- 318,91 gramos de ketamina.
- Tres comprimidos de MDMA.
- 53 cartuchos calibre 12.
- Más de dos millones de pesos en efectivo.
- Dos vehículos.
- Tres chalecos de protección balística.
- Seis teléfonos celulares.
La cantidad de droga decomisada representa miles de dosis que no llegarán a circular en el mercado ilegal, afectando directamente la capacidad operativa de la organización criminal.
Prisión preventiva para los imputados
Los antecedentes del procedimiento fueron informados a la fiscal Javiera Oro Villalón, de la Fiscalía de Focos Investigativos de Rancagua, quien dispuso que los detenidos fueran puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Graneros para su respectivo control de detención.
Tras la audiencia, el tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva para los imputados, mientras continúa el desarrollo de la investigación.






