El Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua acreditó que el condenado captó fotografías privadas sin consentimiento, las difundió por redes sociales y correos electrónicos, además de amenazar reiteradamente a la víctima tras el término de la relación.
RANCAGUA, REGIÓN DE O’HIGGINS – El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua condenó a J.A.P.P. a 4 años y 187 días de presidio efectivo, además del pago de una multa de 12 UTM, como autor del delito consumado de captación y divulgación de imágenes privadas. Asimismo, fue sentenciado a 300 días de reclusión efectiva por el delito consumado de amenazas simples.
El fallo, adoptado de forma unánime por los magistrados Mariano Rubio, Felipe Cortés y Paola González, estableció además las penas accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos e inhabilitación absoluta para ejercer cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena, junto con el pago de las costas del proceso.
El tribunal dio por acreditado que entre enero y abril de 2022, mientras mantenía una relación sentimental con la víctima, el condenado tomó fotografías de la mujer desnuda sin su consentimiento, incluso cuando ella dormía. Posteriormente, tras el término de la relación, difundió dichas imágenes entre diciembre de 2022 y el primer semestre de 2023 a través de redes sociales y correos electrónicos.
La sentencia también estableció que el 10 de abril de 2023, la víctima comenzó a recibir correos electrónicos con amenazas de muerte, en los que el imputado le escribía frases como: “Te voy a secuestrar, ya verás, te voy a matar, te voy a drogar, no te dejaré tranquila hasta que estés muerta, voy a subir tus fotos íntimas a las redes sociales tuyas”.
En la resolución, el tribunal concluyó que el acusado captó las imágenes en un contexto privado y posteriormente las divulgó sin autorización, enviándolas a familiares de la víctima y publicándolas en redes sociales, incluso hackeando una cuenta de Instagram de la afectada para ofrecer falsamente servicios sexuales utilizando las fotografías íntimas.
Respecto del delito de amenazas, los jueces establecieron que el imputado envió reiterados mensajes a través de perfiles falsos en redes sociales, amenazando de muerte a la víctima, de agredirla físicamente y de provocar daños en su vivienda, con el propósito de infundir temor, objetivo que, según el fallo, logró concretar.
La sentencia también destacó que el prolongado hostigamiento fue corroborado por la madre y la actual pareja de la víctima, quienes declararon sobre el impacto que provocaron las amenazas y el constante acoso que sufrió durante varios meses.






