Entre enero de 2025 y junio de 2026, la compañía registró 3.299 casos en el país, de los cuales 622 corresponden a la Región del Maule. Curicó encabeza el listado comunal con 204 detecciones, seguida por Talca con 173.
CURICO- REGIÓN DEL MAULE – Curicó y Talca encabezan el ranking nacional de comunas con mayor cantidad de casos de hurto de energía eléctrica detectados por CGE, según antecedentes entregados este lunes 10 de agosto por la compañía, que junto a ALTO informó el reforzamiento de las acciones legales para perseguir este tipo de ilícitos.
De acuerdo con las cifras correspondientes al período comprendido entre enero de 2025 y junio de 2026, CGE detectó 3.299 casos de hurto de energía eléctrica a nivel nacional.
La Región del Maule concentra la mayor cantidad, con 622 casos, seguida por O’Higgins, con 611; Metropolitana, con 608; Biobío, con 327; La Araucanía, con 272; y Coquimbo, con 242.
Curicó registra 204 casos
Al analizar las cifras por comuna, Curicó ocupa el primer lugar del país con 204 casos detectados, mientras que Talca aparece segunda con 173.
Posteriormente se ubican Rancagua, con 153 casos; San Bernardo, con 147; y Coquimbo, con 111. El listado de las diez comunas con mayor presencia de este tipo de situaciones también incluye a Chañaral, Puente Alto, Antofagasta, La Serena y Chillán.
Frente a este escenario, ALTO, en representación de CGE, ha presentado 1.297 querellas a nivel nacional desde 2024, acciones que, según los antecedentes proporcionados, han permitido contabilizar 161 personas imputadas y 46 resultados judiciales favorables.
El director de Servicios Jurídicos de CGE, Ernesto Peñafiel, advirtió sobre las consecuencias que estas intervenciones pueden generar en las redes de distribución.
“El hurto de energía no solo genera un perjuicio económico para la compañía: también compromete la calidad y la seguridad del suministro para miles de clientes que sí cumplen con sus obligaciones”, sostuvo.
Advierten riesgos asociados a conexiones clandestinas
Desde ALTO indicaron que estos casos pueden involucrar intervenciones de los sistemas de medición o conexiones no autorizadas a la red eléctrica, situaciones que además representan riesgos para las personas y para la continuidad del suministro.
El gerente Legal & Compliance de ALTO Chile, Eduardo Hernández, señaló que “cada conexión clandestina implica una sobrecarga en la red que puede derivar en incendios, electrocuciones o cortes de suministro, con impacto directo en la seguridad y la calidad del servicio para toda la comunidad”.
Hernández agregó que durante las investigaciones se habría identificado un patrón de actuación organizada relacionado con la instalación de empalmes irregulares, antecedente que, según explicó, aumenta la complejidad de las indagatorias.
“Vamos a continuar persiguiendo judicialmente cada uno de estos casos, aunque ello también requiere de la colaboración de la comunidad”, afirmó el ejecutivo.
CGE y ALTO señalaron que continuarán trabajando en la identificación, documentación y judicialización de los casos detectados, mediante protocolos investigativos y recopilación de antecedentes destinados a respaldar las acciones presentadas ante los tribunales.






