La actividad desarrollada en la localidad de Calpún contempló la plantación comunitaria de cerca de 50 ejemplares de especies propias de la zona central. La iniciativa forma parte de un proyecto que busca recuperar la biodiversidad y promover soluciones basadas en la naturaleza.
CUREPTO, REGIÓN DEL MAULE – Recuperar espacios naturales y fortalecer la conciencia sobre la importancia de proteger los ecosistemas fueron parte de los objetivos de una jornada de reforestación con especies nativas realizada en la localidad de Calpún, comuna de Curepto, instancia que reunió a autoridades, estudiantes y representantes de diferentes organizaciones.
La actividad, denominada “Reforestación para la Restauración en Curepto”, se desarrolló en dependencias de la Sede Club Deportivo El Diamante de Calpún, donde los participantes plantaron alrededor de 50 árboles nativos, entre ellos peumo, quillay, maitén, litre y boldo.
La utilización de especies nativas propias de los ecosistemas de la zona central constituye uno de los aspectos relevantes de este tipo de intervenciones, debido a su adaptación a las condiciones ambientales del territorio y al aporte que realizan a la conservación y recuperación de la biodiversidad local.
La jornada fue encabezada por el seremi del Medio Ambiente del Maule, Felipe Massardo, y contó con la participación de funcionarios de la Municipalidad de Curepto, estudiantes de la Escuela Juan Jesús González, integrantes del club deportivo, representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y funcionarios de la Seremi del Medio Ambiente.
Restauración y educación ambiental
La iniciativa se enmarca en el proyecto GEF “Restauración de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a escala de paisaje en áreas productivas agroforestales y su entorno natural”, que contempla acciones demostrativas de restauración y el fortalecimiento de prácticas agropecuarias y forestales mediante soluciones basadas en la naturaleza.
Junto con la recuperación del entorno, la actividad incorporó un componente de educación ambiental, permitiendo que los estudiantes participaran directamente en la plantación y conocieran en terreno la importancia de las especies nativas y del cuidado de los ecosistemas.
El seremi del Medio Ambiente, Felipe Massardo, valoró la implementación del programa en el territorio y planteó la intención de mantener este tipo de intervenciones. “Agradecemos mucho esta oportunidad de haber encontrado en la comuna de Curepto un lugar donde poder llevar a cabo este programa en conjunto con FAO, y por cierto pretendemos seguir profundizando estas iniciativas. Que no sea la única vez donde tengamos una actividad de reforestación aquí en la comuna”, manifestó.
La intervención realizada en Calpún forma parte de una acción de mayor alcance en Curepto. Según informó el alcalde Fernando Alcántara, el proyecto considera la disposición de 2.500 árboles en distintos sectores de la comuna.
“Estamos contentos porque estamos reforestando nuestra comuna. Son 2.500 árboles que se están disponiendo en la comuna, gracias al proyecto GEF, que va a permitir reforestar, mejorar nuestro pulmón verde de la comuna y así también crear conciencia con nuestros estudiantes en los distintos colegios”, señaló el jefe comunal.

Una acción vinculada a los 100 años de conservación
La jornada también se incorporó a la campaña “100 Años – 100 Acciones por la Naturaleza”, impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente para promover la participación ciudadana en acciones destinadas al cuidado y protección de los ecosistemas.
La campaña se desarrolla en el contexto de los 100 años desde la creación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, ubicado en la Región de Los Lagos y reconocido como el parque nacional más antiguo de Chile, establecido en 1926.
En este marco, durante agosto se ha convocado a instituciones públicas y privadas, organizaciones de la sociedad civil y comunidades a desarrollar iniciativas abiertas a la ciudadanía que contribuyan al cuidado de la naturaleza.
En Curepto, la plantación busca generar un efecto que trascienda la incorporación de nuevos árboles al paisaje. La participación de estudiantes y organizaciones locales apunta también a fortalecer la educación ambiental y promover el involucramiento de la comunidad en la conservación y restauración de su entorno natural.






