Colegio Médico del Maule alertó sobre eventuales efectos en la red pública regional tras recortes contemplados en el ajuste presupuestario del sector salud. Hospitales de Curicó y Talca aparecen entre los recintos con mayores disminuciones de recursos.
TALCA, REGIÓN DEL MAULE – Preocupación en el ámbito sanitario continúa generando el reajuste presupuestario aplicado al sector salud por el Gobierno, luego que especialistas y organizaciones gremiales advirtieran posibles efectos en hospitales públicos y en la capacidad de respuesta de la red asistencial, particularmente en regiones como el Maule.
La medida, establecida en el Decreto N°333 de 2026 del Ministerio de Hacienda, contempla una reducción estimada cercana a los $400 mil millones para el sector salud a nivel nacional, situación que ha provocado cuestionamientos de parlamentarios y organizaciones de trabajadores del área.
Frente a las críticas, el Ministerio de Salud, encabezado por la ministra May Chomalí, aseguró que el ajuste fue diseñado “resguardando explícitamente la atención directa de los pacientes y la continuidad de las prestaciones de salud”.
Según indicó la cartera, el reajuste acordado corresponde a un 2,5% del presupuesto del sector y, en promedio, los ajustes representarían solo un 1,1% de los recursos operacionales de los hospitales.
El Minsal ejemplificó que el ajuste aplicado al Hospital Sótero del Río alcanza los $3.182 millones, equivalente al 1,1% de su presupuesto operacional, mientras que el Hospital del Salvador registra una reducción de $2.757 millones, correspondiente al 1,4% de sus recursos operacionales.
Respecto de la Atención Primaria de Salud (APS), el ministerio sostuvo que el ajuste final alcanza solo un 0,5%, afirmando que se mantendrían sin modificaciones la entrega de medicamentos, la estrategia de APS Universal y el fortalecimiento de la red pública.
Desde el Gobierno se indicó además que la medida apunta a “mejorar la eficiencia en gestión, reducir gastos innecesarios, fortalecer compras centralizadas y optimizar el uso de recursos públicos, sin afectar la atención directa de las personas”.
Sin embargo, en la Región del Maule el escenario genera inquietud. El Colegio Médico del Maule manifestó su preocupación ante el impacto que el reajuste podría provocar en hospitales y centros asistenciales que actualmente enfrentan alta demanda, listas de espera y presión sobre la red pública.

De acuerdo con antecedentes analizados por el gremio, los hospitales de Curicó y Talca figuran entre los establecimientos del país con mayores disminuciones presupuestarias. En el caso del Hospital de Curicó, la reducción bordearía los $1.600 millones, mientras que el Hospital Regional de Talca tendría una rebaja cercana a los $1.513 millones.
La vicepresidenta del Colegio Médico del Maule, Dra. Dahiana Pulgar, advirtió que el impacto del ajuste podría afectar áreas sensibles como equipamiento clínico, infraestructura hospitalaria, financiamiento basal, contingencias y capacidad de resolución de la red asistencial.
“Desde el Colegio Médico del Maule vemos con legítima preocupación este reajuste presupuestario, porque no estamos hablando solo de cifras, sino de recursos que permiten que los hospitales funcionen día a día, que puedan resolver cirugías, mantener equipamiento, responder a contingencias y entregar atención oportuna a los pacientes”, señaló.
La dirigenta gremial agregó que el Maule requiere claridad respecto de cómo se implementarán las medidas de resguardo anunciadas por el Ejecutivo.
“Entendemos que el país debe actuar con responsabilidad fiscal, pero nos preocupa que el ajuste termine recayendo sobre los pacientes y sobre los equipos de salud. En regiones, los márgenes son mucho más estrechos: cuando falta financiamiento, se resiente la capacidad de respuesta de toda la red”, sostuvo.
Desde Colmed Maule advirtieron además que la reducción de recursos se produce en un escenario marcado por listas de espera, presión asistencial sostenida y necesidades crecientes en Atención Primaria y atención oncológica.
“Lo que pedimos es claridad, transparencia y garantías concretas. Si se afirma que la atención no se verá afectada, es necesario explicar cómo se va a asegurar aquello, con qué recursos y mediante qué medidas”, indicó la Dra. Pulgar.
Finalmente, el gremio reiteró que su postura busca resguardar el funcionamiento de la salud pública y las condiciones necesarias para una atención segura y oportuna.
“Todo ajuste presupuestario en salud termina teniendo un rostro concreto: el de una persona que espera una cirugía, que llega a una urgencia o que necesita una atención oportuna. Por eso, como gremio, creemos indispensable proteger el financiamiento de la red pública y resguardar a los pacientes del Maule”, concluyó la vicepresidenta del Colegio Médico del Maule





