Especialistas explican que el fraude reutiliza sistemas de desvío de llamadas existentes desde hace décadas en redes telefónicas y que hoy son aprovechados por ciberdelincuentes para obtener dinero y datos bancarios.
SANTIAGO, CHILE – Diversas entidades bancarias que operan en Chile comenzaron a alertar durante los últimos días sobre la modalidad de estafa telefónica conocida como la “estafa del código *21”, fraude que busca obtener dinero y datos bancarios mediante engaños telefónicos y manipulación de funciones de desvío de llamadas.
La modalidad afecta principalmente a clientes bancarios y utiliza técnicas de suplantación de identidad para generar sensación de urgencia y temor en las víctimas.
Aunque actualmente el fraude se ha masificado en distintos países, especialistas advierten que el mecanismo utilizado no es nuevo. El código *21 corresponde a una función legítima de desvío de llamadas utilizada por compañías telefónicas desde hace décadas en redes de telefonía fija y móvil.
Expertos indican que sistemas similares comenzaron a utilizarse internacionalmente desde los años 80 y 90 en configuraciones telefónicas tradicionales, mucho antes de la expansión de los teléfonos inteligentes. Con el paso del tiempo, ciberdelincuentes comenzaron a reutilizar estas herramientas mediante técnicas de ingeniería social y fraude telefónico.
Según los antecedentes conocidos, la estafa comienza con un mensaje de texto (SMS) que aparenta provenir del banco de la víctima. En él, los delincuentes informan falsamente que se depositó un préstamo por error en la cuenta bancaria y solicitan devolver inmediatamente el dinero mediante una transferencia.
Los ciberdelincuentes aprovechan la presión psicológica y el apuro para que las personas actúen sin verificar la autenticidad del mensaje.
Posteriormente, los estafadores solicitan marcar el código *21 en el teléfono móvil. Al activar esta función, las llamadas podrían ser redirigidas hacia números controlados por delincuentes, permitiéndoles interceptar comunicaciones bancarias, validaciones de seguridad y códigos de confirmación.
Especialistas explican que este tipo de delitos forma parte de prácticas conocidas como “vishing” o fraude telefónico, técnicas que han aumentado internacionalmente durante los últimos años.
Además del robo de dinero, esta modalidad también pone en riesgo información personal y bancaria de las víctimas.
Recomendaciones para evitar este tipo de estafas
Especialistas en seguridad digital recomiendan mantener la calma y desconfiar de mensajes alarmistas o solicitudes urgentes relacionadas con cuentas bancarias.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Desconfiar de mensajes que exijan transferencias inmediatas o pagos urgentes.
- Nunca compartir claves, códigos bancarios o información personal por teléfono o SMS.
- Evitar marcar códigos desconocidos solicitados por terceros.
- Verificar siempre la autenticidad de mensajes y llamadas directamente con el banco mediante canales oficiales.
- Revisar periódicamente movimientos bancarios y activar alertas de seguridad.
- Desconfiar de números desconocidos o mensajes enviados desde teléfonos no oficiales.
Especialistas recalcan además que las entidades bancarias no solicitan devoluciones de dinero mediante transferencias rápidas ni piden activar funciones telefónicas para resolver problemas de seguridad.
La principal recomendación es no actuar bajo presión y confirmar cualquier información antes de realizar operaciones bancarias.






